Los trillizos

Los trillizos
Los trillizos con 3 días de nacidos

viernes, 14 de enero de 2011

Quiero un eco todos los días

Todo va bien, nos vemos en un mes -palabras del doctor.

Creo que la ansiedad de querer verlos todos los días me tenía grave, pensaba en ir con otros doctores sólo para volver a verlos. Todo el mundo, incluyendo a mi esposo me consolaban diciendo que faltaba menos para volver a consulta.

Era como si el tiempo no pasaba... cuando se acercaba la fecha de la nueva consulta no dejaba de emocionarme, me hacía baños de reina -como les llamo yo a esos baños que duran 1 hora o más-, me arreglaba, desayunaba y era el "primer chicharrón" en el consultorio. Allí tenía que espera horas y horas, pero todo valía la pena porque sabía que iba a ver a los bebés nuevamente.

Confieso que me daba un poco de susto a medida que pasaban los meses, porque creo que todos los seres humanos reservamos lo negativo y no lo descartamos del todo... aunque de verdad hacía el ejercicio de mentalizarme que todo estaba bien.

Los temores podían ir del más leve al más severo, como por ejemplo... un bebé dejó de desarrollarse, o a un bebé dejó de latirle el corazón. Pasan tantas cosas por la cabeza que uno tiene que bloquearlo y enviar las energías positivas a esas personitas que crecen y saber que pase lo que pase es una experiencia de vida única.

Creo que parte de esos sentimientos eran los que hacían que yo quisiera verlos y verlos a cada rato. Recuerdo haberle preguntado al doctor que cuando me vería semanalmente y con su paz y tranquilidad me decía que no hacía falta, que todo estaba de maravilla. Así que ni modo... me quedaba con las ganas...

Algo chistoso es que no era la única mujer del mundo que estaba tan ansiosa de verlos a cada rato. Durante mi embarazo varias amigas estaban en la misma circunstancia solo que con un bebé y llegamos a la conclusión que todas queremos adelantarnos y verlos antes de tiempo. Algunas de mis amigas tenían a 2 doctores e iban a verse más seguido -no sé si es recomendable.

Llegué a pensar que si me compraba una super máquina de hacer ecos me volvería millonaria, porque qué mejor negocio que venderle a los padres que pueden ver a su o sus bebés todos los días. Recuperaría la inversión en menos de un mes.

En ese momento también pregunté si era malo hacerle ecos a los bebés tan seguido, porque quizá pudiera tener algo contradictorio y realmente no se ha comprobado que pueda causar algún efecto secundario, pero no hace falta verlos tan seguido médicamente. De hecho aún hay doctores que durante todo el embarazo sólo hacen 3 ecos y es más que suficiente.

Ya al final de mi embarazo vi un aparato especial para oir los corazones del bebé en casa. En lo que consiga el dato lo agrego para que lo tomen en cuenta.

Inolvidable

En todo embarazo hay momentos inolvidables...

La prueba de embarazo... es positivo! (eres inocente, no sabes que vienen 3)

La cara de papá cuando se enteró que vendrían 3 (se puso blanco como la pared y no movía la vista del monitor del doctor)

El primer eco es indiscutible... ver tres bolsitas que son los bebés es tan impresionante que queda marcado el momento para toda la vida.

Los latidos del corazón de los bebés... los ojos se aguan y no se pueden controlar, emoción única.

Ver el movimiento de los bebés... hasta se chupan los deditos, ya vienen con malas mañas jeje.

Los movimientos... pataditas por aquí, pataditas por allá, hipo por aquí, hipo por allá, rumba por aquí, rumba por allá.

Es la hora de conocerlos... Ya? de verdad? seguro? Dios... es hoy!

Agradecimientos... todos los días y todas las noches agradeciendo a Dios y la Virgen por ese milagro.

Curso de padres

Hacer un curso de padres, también conocido como curso psicoprofiláctico o curso postnatal, puede ser interesante para aprender, pasar un rato diferente y charlar con otras madres a cerca de la experiencia de cada una.

Otro punto interesantísimo es que los papás participan, deben ir al curso también para estar más compenetrados y así crecer ambos en los conocimientos que implican un embarazo, parto y nacimiento de bebés.

Si bien estos cursos enseñan las técnicas para parir y que con trillizos la cesárea es lo más común y recomendado, igual no está de más conocer esta parte. El curso también toca temas como el cuidado de los bebés, invitan a obstetras y neonatólogos que responderán inquietudes y también hablan la parte de la lactancia.

En el caso de trillizos lo recomendable es empezarlo antes de la semana 24, ya que como no se sabe qué pasará, lo ideal es que se pueda terminar.

En estos cursos la parte que más nos interesó fue a lactancia materna, ya que se tiene una mejor idea de cómo se puede hacer en estos casos y cuáles son las técnicas.

Para cursos de padres les recomiendo el de la Policlínica Metropolitana, pero también sé que hay en otras clínicas. Este curso promueve la lactancia y de verdad están para ayudar luego del nacimiento de los bebés.

Hay cursos especializados con la lactancia materna que son organizaciones a la cual pueden recurrir: Leche y miel o Lactarte.

Ser padres es un mundo nuevo, pero estos cursos nos dan un poco de seguridad, o por lo menos así fue en nuestro caso.

martes, 14 de diciembre de 2010

Tu doctor

En mi caso, el doctor que me atendió es el que me trajo al mundo, Rafael Cohen.
Como consejo es importante seleccionar uno al que se le confíe plenamente y que tenga la experiencia e instrumentos adecuados para llevar paso a paso el embarazo.

Él llevó el mio con paciencia, la verdad es que más bien no me daba muchas explicaciones pero si respondía cada pregunta que yo le hacía. Él es el tipo de personas que no te hace preocupar sino que se ocupa de los detalles y te dice lo necesario para esperar a la próxima cita.

Mis citas fueron mensuales hasta el 7mo mes (semana 28) luego a la semana 34 empezaron a ser semanales hasta la 36 que fue cuando nacieron los bebés.

Es importante que el doctor seleccionado sea de los que responde llamadas telefónicas y escucha con paciencia y si consigues un doctor con pin, sería fenomenal.

Cambios corporales

Sin duda alguna los cambios que sufriría mi cuerpo fue una de las primeras inquietudes, porque yo mido 1.61 y mi peso estándar es de 47.5 kilos. No podía imaginar cómo tres bebés crecerían dentro de mi sin destruirme o hacerme explotar.

Pensar en que me saldrían estrias me rondaba en la cabeza cada día que veía que crecía más y más mi barriga. Me colocaba cremas hidratantes y especiales para prevenirlas al menos 3 veces al día.
Me recomendaron aceite de rosa mosqueta, aceite de almendra, glicerina, aceite de recino con el cristal de sábila, que me colocara el líquido que está dentro de las cápsulas de vitamina E, las crema Mustela, las cocoa butter de palmer´s, hinds y elancyl, entre las que recuerdo... me puse de todo, pero inevitablemente me salieron. Para las estrías mi recomendación es ponerse de todo, siempre harán algún efecto positivo, al fin de cuentas es cuestión de piel y la mía no es muy buena que se diga.

Algunos cambios corporales: 
Gases y estreñimiento: empecé a sentir estas molestias en el 2do mes, el principal factor las pastillas de hierro y al parecer también la parte hormonal y claro que el tema que el útero expande y agarra el espacio donde estaban los órganos.
Huesos de la cadera: empecé a sentir que la parte de atras a la altura de la cadera se me empezaba a abrir, hacían unos ruidos durísimos y sentía molestia. Sentía que mis piernas iban a quedar de un lado y de la cadera para arriba en otro.
Acidez: me afectó desde el 4to mes, era adicta a Tums y/o Malox.
Falta de aire: me afectó en el 5to mes al acostarme de frente, por lo tanto opté por dormir de lado siempre. De pie me empezó a afectar en el 7mo mes cuando caminaba.
Dolor de espalda: empezaba a crecer mi barriga y senos, lo que hacía que sintiera molestia muscular.
Los senos: empezaron a crecer inmediatamente, pero en el 6to mes empezó a salir un poco de leche.
Estrías: empezaron a salir a mediados del 6to mes. Sentía ardor en la piel. Refrigeraba las cremas y las aplicaba. Me rascaba con una pluma y dormía con la ventanilla del aire acondicionado direccionada a mi para refrescar.
Hinchazón de pies por retención de líquido: me afectó en la semana 36
Aumento de peso: yo subía 1 kilo por mes, luego en el 6to mes me mandaron a tomar ensure o sustagen porque necesitaba subir de peso para alimentar con más vitaminas a los bebés. Subí en total 13.5 kilos.

A medida que avanza

Tanto madre como padre tendrán cambios importantes... antes del embarazo salíamos todos los fines de semana, pero a medida que la barriga iba creciendo las salidas se disminuyeron aunque hasta el último fin de semana estábamos en la calle... pero ya no era igual.

También progresivamente tuve que dejar de manejar, por lo tanto el tema de las compras en el supermercado recaían más en mi esposo y así el resto de las labores que antes dividíamos para no tener una carga tan fuerte.

Hay que tener mucha paciencia. Algunos días me preguntaba si no existía una matita de paciencia, para cosecharla en mi jardín. Un día lo dije frente a mi abuelita y me dijo: hija mía, ahora es que necesitas paciencia, este es sólo el inicio. La verdad es que tenía toda la razón.

En cierta forma me desesperaba porque no podía hacer yo las cosas, pero al final entendí que no me correspondía en ese momento de la vida y que para qué perder el tiempo pensando en lo que no podía hacer en vez de pensar en cosas que sí podía hacer, como dormir, llevar un diario, hacer manualidades, ver televisión, bañarme y durar horas en el baño dedicándome a mi.


Relación de pareja

Éramos dos y en menos de un minuto nos confirmaron que éramos cinco.

Es un cambio radical, la mente empieza a pensar prácticamente solo en bebés, gastos, bebés, más gastos, ¿en dónde los podremos al nacer? ¿cuándo haremos el baby shower? ¿irán a terapia? etc., etc., etc.

Pero es importante pensar en pareja, comunicarse, al fin de cuenta los hijos son de los dos. No es sencillo porque la mujer es quien siente en el cuerpo los cambios y el esposo es quien se "cala" nuestras quejas y antojos, es el que nos ve día y noche engordando y poniéndonos anchi-largas, pero con una sonrisa de amor porque adentro llevamos no uno, ni dos, sino a tres bebés, lo que nos hace ser la madre de sus hijos.

Ellos intentan comprendernos, pero nosotras también debemos estar atentas a sus necesidades y entender que quizá cuentan con poca paciencia para escucharnos cada segundo, por ejemplo, que estamos sufriendo de acidez y que ya no puedes ni dormir bien. Así que se hace imperativo poner parte y parte para que todo funcione. Ninguno de los dos es adivino para saber qué quiere el otro, por lo tanto deben hablar.

Esto puede ser repetitivo, pero el amor, la pasión, la comunicación y la confianza deben estar presentes, cada día estar más unidos para que así los dos puedan vivir tan maravilloso momento. Con toda la flojera y sueño que se pueda sentir durante los meses de embarazo hay que procurar arreglarse, sentirse bella. Si el esposo ha estado trabajando todo el día, al llegar contarle que sentiste algún movimiento diferente y nuevo. Invítalo a participar tocándote, hablándole a los bebés, sintiendo sus movimientos. Complácele también con ciertos detalles y sobretodo recen juntos en las noches con las manos sobre la barriga, todas esas energías los bebés las sentirán y los ayudarán a formarse con más fuerza y a uno como padre a sentirse más compenetrado en el camino de la paternidad.

La pareja es la base de la familia... son momentos fuertes pero maravillosos, disfruten juntos porque es una experiencia que no sabemos si se vuelva a repetir, por lo menos no de a tres.